La energía es la capacidad de producir algún tipo de trabajo o poner algo en movimiento. Es un tópico de enorme relevancia para la actividad humana para la actividad humana, en la medida en que permite el desarrollo de la vida en la tierra y sostiene la actividad económica.

La energía ni se crea ni se destruye, solamente se transforma. Pero siempre hay una parte de energía que se pierde por disipación en forma de calor, y pierde su capacidad de producir trabajo.

Existen dos tipos de fuentes de energía: las renovables y las no renovables. Las primeras son aquellos recursos cuya existencia no se agota con su utilización, debido a que vuelven a su estado original o se regeneran a una tasa mayor a la tasa con que los recursos renovables son disminuidos mediante su utilización.-energía hidráulica, energía eólica, energía mareomotriz, energía hidroeléctrica, energía de biomasa y  energía solar-, y las ultimas son aquellas que está constituido por combustibles sólidos, líquidos y gaseosos, que no se utilizan realmente hasta después de varios siglos, y que corren el peligro de agotarse con bastante rapidez por un consumo intensivo-energía nuclear, carbón, petróleo, gas natural y electricidad-.

El cambio climático se trata de un aumento desmesurado de la temperatura, y se ha comprobado que cambia un grado cada 30 años, y por esa causa nosotros tenemos algo que ver, ya que todavía muchas desgastan agua, luz,... Las consecuencias de estos cambios son la creación del efecto invernadero, los efectos en recursos y sectores, y riesgos naturales.

También se crean agujeros negros en la capa de ozono. La función de la capa de ozono es protegernos frente a los rayos ultravioletas. Las consecuencias de la creación de agujeros negros son el cáncer de piel, mal formación de los fetos,... Para prevenirlo, debemos usar la energía con mayor eficiencia, usar energías renovables, usar energías fósiles menos contaminantes (gas natural) y usar biocombustibles y combustibles fósiles que absorban dióxido de carbono.

El gas natural es la energía más limpia, menos contaminante y con menor contenido de todos los combustibles fósiles. Su combustión emite a la atmósfera menos dióxido de carbono que el carbón y el petróleo, contribuyendo, de esta forma, a la disminución del efecto invernadero. Se forma a partir de capas sucesivas de microorganismos, junto con las partículas arenosas y restos de organismos vegetales.

Es una mezcla inflamable de diversos hidrocarburos gaseosos situado en el subsuelo, en yacimientos más o menos importantes y en mayor o menor proporción con otros gases inertes. Su composición química varía de un yacimiento a otro por lo que es necesario realizar un tratamiento para eliminar los componentes innecesarios para la combustión.

Al consumir gas natural, este se trasforman directamente en dióxido de carbono y vapor de agua.

Los procesos de extracción del gas natural son:

Una vez extraído del subsuelo, el gas natural se transporta a las zonas del consumo. El transporte desde los yacimientos hasta las áreas de consumo se realiza a través de tuberías de acero de gran diámetro, llamadas gasoductos. Cuando el transporte se hace por mar y no es posible construir gasoductos submarinos, el gas se carga en buques metaneros.

En estos casos, el gas se pasa a estado líquido, a unos 160ºC bajo cero para poder reducir su volumen 600 veces. Una vez llegado el transporte al puerto receptor, el gas se pasa de nuevo a estado gaseoso y se almacena en unos acuíferos o depósitos salinos.

En verano, que se consume mucho menos que en invierno, se guardan en los acuíferos por si aumenta la demanda del gas.

El gas natural se aplica para cocinar, lavar o secar, y para la obtención de calor, tanto en el agua como en los hogares. Los aparatos que funcionan con gas natural, se denominan gasodomésticos, como los lavaplatos, lavadora, horno, etc. Otras aplicaciones actuales del gas natural es la producción de frío industrial, para cámaras frigoríficas, edificios o para una máquina de hielo.

Ya existen muchos transportes que funcionan con gas natural. Estos contaminan menos y hacen menos ruido. Además, el coche de gas natural tiene muchas ventajas, ya que el gobierno le disminuye las subvenciones del comprador del coche y es más rentable, y, en principio, se ahorra más energía y se consumo menos.