Crear la base perfecta

Para tener una piel jugosa, radiante, descansada y sin imperfecciones, a continuación te presento algunos de mis secretos...

Productos adecuados

No tienes que usar las cremas más caras para las rutinas del cuidado del rostro, lo que sí tienes que tener es:

· Disciplina para seguir un ritual de limpieza, hidratación y protección mañana y noche.

· Usar productos adecuados para tu tipo de piel.

· Eliminar esos productos que dañan tu piel (como exfoliantes agresivos, tónicos con alcohol...).

· Tener unos hábitos internos saludables: no quiero repetirme, pero si fumas, bebes en exceso, comes mal y poco... por mucha crema que uses, ya te puedes despedir de una piel tersa y suave tengas la edad que tengas.

Mi Kit de salvamento

Sobre todo cuando viajo, noto cómo mi piel --normalmente sensible y con tendencia a enrojecerse-- sufre mucho más. Por eso, he creado un pequeño sistema al que llamo el "kit de salvamento", que trasforma mi cara en minutos. Dejo de tener una piel enrojecida, estresada y cansada con tan sólo diez minutos delante del espejo. Estos son los productos que utilizo:

· Mascarilla nocturna muy hidratante y calmante.
· Aceite desmaquillador.
· Tónico natural
· Prebase.
· Crema hidrante con color o base ligera.
· Corrector.
· Iluminador.
· Colorete rosa.

Una piel radiante paso a paso

Por la noche, si noto que tengo la piel especialmente tirante y cansada, duermo con una mascarilla hidratante. A veces uso la misma crema de Olay Regenerist, aunque más cantidad que normalmente, o uso la mascarilla de noche A perfect World de Origins.

Por la mañana, me limpio la piel con un aceite de Origins en vez de con un gel, ya que es mucho más suave. Me tonifico la piel con un tónico de rosas natural, suave y que además regenera la piel. Uso el del Dr. Hauska, aunque los de Sanoflore --más económicos y de venta en farmacias y parafarmacias-- también están muy bien. Por último, paso a hidratar contorno y rostro, aplicando en ambos casos un suave masaje a toda la piel.

El trabajo de reconstrucción

Casi siempre, pero sobre todo en estos casos, utilizo una prebase o un flash de belleza. Me encanta el The Beauty Flash Balm de Clarins. Hay que usar poquísima cantidad (la verdad es que me dura más de seis meses). Después, para maquillarme opto por un maquillaje natural: no hay nada peor que ir demasiado maquillada cuando tienes la piel apagada y cansada.

Para el maquillaje natural, uso una crema hidratante con color. Me gusta usar la Crema Matificante del Dr. Hauska cuando tengo la piel muy seca o la nueva Base de Clarins Instant Smooth. También puedes usar tu base normal, pero humedeciendo una esponja en agua o tónico para que el resultado sea más ligero. Difumina con la yema de los dedos y asegúrate de que no pones mucho producto: en este caso menos es más.

Una vez tengo el rostro totalmente maquillado con un corrector, corrijo sólo aquellas zonas que todavía se ven con rojeces u ojeras. En la zona del ojo aplico el corrector con el pincel pero siempre difumino con la yema del dedo anular, para asegurarme de que no aprieto mucho esa zona y de que no la irrito más. Si tengo algún granito o imperfección sigo los mismos pasos: aplico el corrector con el pincel y después difumino con el dedo.

El toque de color justo

En este momento, mi piel --aunque se ve plana-- está libre de la mayoría de imperfecciones y es el momento de dar volumen y color. Utilizo dos polvos: uno bronceador mate, que aplico en la parte baja del pómulo, un toque sobre el puente de la nariz y en los laterales de la frente. A continuación, uso un polvo iluminador para matizar, terminar de corregir las imperfecciones y además aportar luz sin brillo. Nunca falta en mi neceser el magnífico Mineralize Skin Finish Natural de Mac. Termino con el pómulo aplicando un toque justo en el centro de la mejilla con un colorete iluminador en rosa. Uso Orgasm de Nars, que aunque todavía no está en España, muy pronto podrás encontrarlo en El Corte Inglés.

Los ojos, intento no recargarlos mucho, ya que esto aumenta el aspecto de cansancio. Simplemente dibujo el hueso con una sombra en tono tierra mate y, eso sí, aplico doble capa de máscara de pestañas para que abra la mirada y el ojo se vea más grande. Por último para los labios, en vez de recargarlos o irritarlos más con un gloss, utilizo un cacao hidratante. Me encanta el del Dr. HauskaYDL al lado del lagrimal, sobre las cejas, en el párpado fijo para levantar y sobre el pómulo. El truco con este producto es usar poco y difuminarlo muy bien; a diferencia de lo que mucha gente piensa, este producto es para iluminar, no para corregir. porque parece brillo. Y para rematar, el toque mágico de Touche Eclat de

¡Voila! Cambio total en diez minutos. Pruébalo, funciona. El viernes que viene, en la segunda parte de Mi visión del maquillaje, te cuento algunos de mis secretos para resaltar la mirada. Por supuesto, ese día intento alejarme del café, me tomo dos o tres tazas de té verde (el negro no vale), y llevo conmigo una botella de litro para no olvidarme de mantener mi piel hidratada durante todo el día.